martes, 19 de junio de 2007

Casos Reales

En 1906, en San Francisco, California, estallo un violento incendio, después del terremoto que en aquél año asolo dicha ciudad. En el último piso de un edificio, cuya puerta inferior había sido ya alcanzado por las llamas, varias personas se encontraban sin posibilidad de escape, como fatal presa del fuego. Para evitar tan espantosa muerte fueron fusiladas.
En la ciudad de Nueva York una señora sufría desde hacía muchos años una enfermedad dolorosa e incurable. Un día, en el año 1913, suplico a su marido, siempre cariñoso con ella, que le diera muerte, y los días subsiguientes, entre la desesperación de sus dolores y sufrimientos, volvía a implorarle que la matase. Por fin, el marido accedió a su ruego, dándole una fuerte dosis de morfina. Los jueces absolvieron.
En Polonia repercute el caso de Uminska. El Tribunal de Ucht juzgó el siguiente hecho: “Un estudiante tenía una hermana enferma, y como la veía sufrir en exceso, le abrevió los martirios quitándole la vida. A la audiencia, en la que el joven tenía que ser juzgado, comparecieron un número crecidísimo de personas. Y todas le observaban con la más conmovida simpatía. El jurado, habiendo deliberado, resolvió absolverlo, atribuyendo el acto del estudiante a un excesivo amor fraternal”.
Una investigación sobre informes de eutanasia durante el caos que siguió al paso del huracán "Katrina" divulgada ayer (17 de febrero de 2006), encontró evidencia de que fueron administradas dosis letales de morfina a algunos pacientes que estaban demasiado enfermos para ser evacuados. De acuerdo a documentos judiciales obtenidos por la cadena National Public Radio, cuatro directivos hospitalarios del Memorial Medical Center escucharon planes de aplicar dosis letales a los pacientes que no habían podido ser evacuados, mientras un médico y dos enfermeros que tenían jeringas con morfina fueron vistos ingresar a las habitaciones de las supuestas víctimas.