martes, 19 de junio de 2007

Punto de vista medico


El juramento hipocrático esta basado en establecer el régimen de los enfermos, de manera que les sea más provechoso, según sus facultades y su entender, absteniéndome de cometer todo mal e injusticia. A nadie daré veneno y si alguno me propone semejante cosa no tomaré en cuenta la iniciativa de tal sugestión; igualmente me abstendré de aplicar a las mujeres pesarios abortivos. Pasaré mi vida y ejerceré mi profesión con inocencia y pureza.

Este juramento todavía esta vigente en nuestros días, siendo entonces que lo práctica de la eutanasia se considerará, contradictoria con los principios de la ética médica.
La deontología médica impone, los deberes de aliviar el sufrimiento físico y moral del moribundo, de mantener en lo posible la calidad de la vida que declina de ser guardián del respeto a la dignidad de todo ser humano.

Hay varias razones por las cuales la eutanasia no puede ser aceptada:
Primero porque se minaría la confianza en entre el paciente y el médico, si el profesional de la medicina que se ocupan de su salud pueden decidir si su caso es digno de curación o susceptible de eutanasia.

Segundo, el diagnostico y el llamado pronóstico hecho por los médicos nos ofrece garantías, así es como el médico Chorcot decía: "jamás debe pronunciarse un pronóstico con pesimismo absoluto, porque lo imprevisto es siempre posible". En definitiva en la ciencia médica no habría una certeza. Siendo aceptable el aforismo. "mientras hay vida hay esperanza".
Así es que el término incurabilidad no es sino un concepto relativo. Pues la naturaleza de cuerpo humano es a veces sorprendente, pudiendo salir muchas veces las personas que se encuentran en coma irreversible de estos.
Esta posición médica al igual que la posición de la religión estaría de acuerdo con la ortotanasia, al estar a favor de utilizar medicinas paliativas y medios proporcionados ,solamente, para prolongar la vida.Actualmente, se ha delimitado bien, que son medios proporcionados para la prolongación de la vida por parte de los médicos. Así es que se entiende como medios ordinarios o proporcionados los "que están a la mano y no imponen esfuerzos, sufrimientos o gastos mayores de los que las personas consideran prudentes", para la conservación de la vida.